lunes, 17 de noviembre de 2008

Problemas y consecuencias

Mortalidad por cáncer en Huelva con respecto al resto de capitales andaluzas

El cáncer es actualmente uno de los problemas de salud más importantes en los países desarrollados. La incidencia aumenta progresivamente, debido al mayor riesgo en algunos tipos de cáncer y al envejecimiento de la población. La mortalidad por cáncer es la segunda causa de muerte en Andalucía. Los cánceres de colon, páncreas y pulmón y de sitios no especificados, han sido los que más han aumentado en hombres, y ha descendido principalmente el de estómago. En las mujeres el cáncer de mama y los de sitios no especificados han sido los que más han aumentado, descendiendo el resto de localizaciones.

El objetivo de este estudio es comparar la mortalidad de algunos tipos de cáncer en la Ría de Huelva con respecto al resto de las capitales andaluzas, de forma agregada e individual. Los cánceres seleccionados son aquellos que presentan las mayores tasas de mortalidad: estómago,colon, hígado y conductos intrahepáticos, laringe, tráquea, bronquios y pulmón, mama, útero y cuello de útero, próstata, vejiga y riñón, órganos urinarios y cáncer no determinado de otros sitios.

Los datos de mortalidad utilizados son los referentes a los años 1989-1998, extraídos del Registro de Mortalidad del IEA (Instituto Estadístico de Andalucía) y las variables que se han utilizado han sido: sexo, edad, municipio de defunción y causa de defunción.

La codificación de causas que se ha utilizado se presenta a continuación y es la correspondiente a la 9ª Revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-9-MC). Se han omitido algunas causas por el escaso número de datos de la mortalidad en esos casos. Mediante modelos de regresión de Poisson se han calculado las razones de mortalidad comparativas de Huelva capital y Ría de Huelva con respecto a cada una de las demás poblaciones objeto de estudio, que han sido: Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Jaén, Málaga, Sevilla, Unión y 6 Capitales.

Codificación de causas de mortalidad

- Cáncer de faringe
- Cáncer de esófago
- Cáncer de estómago
- Cáncer de intestino delgado y duodeno
- Cáncer de colon
- Cáncer de recto, unión rectosigmoidal y ano
- Cáncer de hígado y conductos intrahepáticos
- Cáncer de vesícula biliar y conductos biliares
- Cáncer de páncreas
- Cáncer de fosas nasales, oído medio y senos accesorios
- Cáncer de laringe
- Cáncer de traquea, bronquios y pulmón
- Cáncer de pleura
- Cáncer de hueso y cartílago articular
- Melanoma maligno de la piel
- Cáncer de mama
- Cáncer de útero y cuello del útero
- Cáncer de ovario
- Cáncer de otros órganos genitales femeninos
- Cáncer de próstata
- Cáncer de testículo
- Cáncer de vejiga
- Cáncer de riñón y órganos urinarios
- Cáncer de cerebro
- Cáncer de glándula tiroidea
- Cáncer de otras glándulas endocrinas
- Cáncer de otros sitios y los mal definidos
- Cáncer de ganglios linfáticos
- Linfosarcoma y reticulosarcoma
- Enfermedad de Hodking
- Cáncer de tejidos linfoides e histiocíticos
- Noeplasias inmunoproliferativas y mieloma múltiple
- Leucemia linfoide
- Leucemia mieloide
- Leucemia monocítica
- Leucemia no especificada
- Cáncer no determinado de aparato digestivo y respiratorio
- Cáncer no determinado de órganos genitourinarios
- Cáncer no determinado de glándulas endocrinas y sistema nervioso
- Cáncer no determinado de otros sitios
- Cáncer de naturaleza no especificada

Mortalidad total de cáncer en Huelva con respecto a otras provincias

El análisis de los datos sobre mortalidad total por cáncer muestra que hay un exceso de mortalidad masculina por cáncer del 10% en Huelva y del 7% en la Ría con respecto al resto de capitales andaluzas. En el caso de las mujeres, este exceso es del 6% en Huelva, mientras que en la Ría se observa un pequeño exceso que no es estadísticamente significativo.

Cuando se compara Huelva con cada una de las otras capitales andaluzas por separado, se observa un exceso de mortalidad con respecto a todas ellas, excepto con Cádiz. Es estadísticamente significativo con relación a todas las ciudades, menos con Sevilla en el caso de la mortalidad femenina.

El exceso de mortalidad varía en porcentaje según la capital comparada. Cádiz es, la única capital que presenta unas tasas de mortalidad por cáncer más altas que Huelva y la Ría.
Puesto que estas diferencias de mortalidad son a veces lo suficientemente elevadas como para distorsionar el resultado de la suma de las capitales, se ha creído conveniente comparar también la mortalidad en Huelva y la Ría con respecto al resto de capitales excluyendo a Cádiz. En cuanto a la Ría de Huelva, los resultados son similares a los de Huelva capital en el caso de los hombres, aunque los porcentajes de exceso de mortalidad con respecto a cada capital y a la suma de ellas es siempre algo menor. Sin embargo, para la mortalidad femenina algunos resultados no son estadísticamente significativos. Sí lo es el exceso de mortalidad observado con respecto a Málaga, Córdoba y Jaén, así como el defecto del 10% con respecto a Cádiz y del 4% con Sevilla.

Los resultados de la siguiente tabla muestran el porcentaje que representa cada cáncer respecto a la mortalidad total por cáncer en cada una de las poblaciones objeto de estudio; de este modo podemos decir por ejemplo que el cáncer de estómago en Huelva es de un 6,14% respecto a la mortalidad total por cáncer en hombres en Huelva.

Mortalidad por cáncer en Huelva (en %), su entorno y otras capitales







En la siguiente tabla se muestran los porcentajes de exceso o defecto de mortalidad en Huelva en la Ría con respecto a las otras provincias andaluzas. Estos porcentajes se han calculado para la mortalidad total por cáncer y para la mortalidad por cada uno de los cánceres analizados.

Los valores se encuentran indicados de la siguiente forma:

Signo + :exceso de mortalidad en Huelva, en el porcentaje indicado
Signo - :defecto de mortalidad en Huelva, en el porcentaje indicado

Mortalidad de cáncer en Huelva con respecto a las otras provincias


% Hombres


% Mujeres




Greenpeace descubre fugas de cesio radioactivo

Greenpeace ha descubierto fugas del isótopo radiactivo cesio-137 al río Tinto, en las marismas de Huelva, a escasos centenares de metros de la ciudad de Huelva, procedentes de las más de 7.000 toneladas de material contaminado radiactivamente por el accidente de Acerinox en 1998. Éstas se enterraron de forma incontrolada en el denominado Centro de Recuperación de Inertes (CRI) nº9, ubicado en las marismas de Mendaña.
Huelva, España — Tras el accidente de Acerinox en 1998, se enterraron en las marismas de Huelva más de 7.000 toneladas de materiales contaminados por cesio-137 radiactivo. Greenpeace acusa al Consejo de Seguridad Nuclear, al Ministerio de Industria y a la Junta de Andalucía de haber instalado una “bomba de relojería radiactiva” en las inmediaciones de la ciudad de Huelva.
El cesio-137 es un elemento radiactivo altamente peligroso, incluso en cantidades muy pequeñas, cuyos perniciosos efectos para la salud son sobradamente conocidos.
Greenpeace acusa al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA), dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, y a la Junta de Andalucía de haber actuado de forma altamente irresponsable al verter esos residuos de forma incontrolada y, con ello, haber provocado un grave problema de contaminación radiactiva por cesio-137 en las aguas del río Tinto, en las inmediaciones de la ciudad de Huelva.
El 12 de junio de 1998, tras ocultarlo a la opinión pública durante dos semanas, el CSN se vio forzado a reconocer que la nube del isótopo radiactivo cesio-137 que estaba recorriendo media Europa y había hecho saltar todas las alarmas en el viejo continente, se debía a un accidente en la factoría que Acerinox tiene en Algeciras (Cádiz). En sus instalaciones se había fundido accidentalmente una fuente de cesio-137 días antes, el 25 de mayo, que se liberó a la atmósfera y contaminó a su vez las escorias de la fundición, los hornos y otros equipos de la planta.
Por oscuras razones completamente ajenas a los criterios de seguridad y protección radiológica, el CSN, ENRESA/Ministerio de Industria y Junta de Andalucía, acordaron no considerar estos materiales como residuos radiactivos y por lo tanto no confinarlos en el cementerio nuclear de El Cabril.
En su lugar se decidió, como hemos visto, verterlos en el CRI-9, tratando de camuflarlos entre la radiactividad de los fosfoyesos vertidos por Fertiberia en las marismas, y recubrirlos de una capa de arcilla, lo que sería, para el CSN, la “actuación más adecuada”.
“La decisión de enterrarlos de forma descontrolada se ha demostrado claramente errónea y peligrosa para la salud pública y el medio ambiente, y desde luego la gestión de la empresa EGMASA y la supuesta supervisión del CSN han fracasado estrepitosamente”, ha declarado Carlos Bravo, responsable de la campaña de energía nuclear de Greenpeace.
Greenpeace estudia en estos momentos posibles actuaciones legales con el fin de que se depuren responsabilidades en este asunto.





Mayor caso de contaminación
Los onubenses soportan desde hace años altos niveles de contaminación procedente de la actividad industrial afincada en la ciudad de Huelva. En Bruselas reconocen que se trata del mayor caso de contaminación industrial de Europa. En España nada se sabe o, mejor dicho, no se quiere saber. Recientemente, se ha abierto una investigación, pero nada parece ser efectivo.


Los más de cuarenta años de convivencia entre población e industria, han ido gestando una bomba que no ha tardado en estallar, provocando una auténtica catástrofe ambiental y sanitaria. La salud de los vecinos así como el paraje natural de las marismas del río Tinto y Odiel son los principales afectados. Mientras que la marisma de Odiel, reserva de la biosfera, aún muestra cierta fortaleza ante los ataques tóxicos, la marisma del Tinto está siendo literalmente masacrada por los continuos vertidos industriales.

Una de los residuos más peligrosos son los fosfoyesos, una polémica empresa de fertilizantes químicos que, a pesar de ser investigada y cargar con expedientes sancionadores, continúa utilizando las marismas para deshacerse de sus residuos.

El pasado año la organización ecologista solicitó a un laboratorio francés un estudio para valorar la gravedad de las balsas de fosfoyesos. El informe confirmó su naturaleza radiactiva y la posibilidad de contener sustancias contaminantes en ''concentraciones anormalmente elevadas''.

Las miradas puestas en fertiberia


Tanto Greenpeace España como la plataforma onubense ''Mesa de la Ría'', señalan directamente a Fertiberia como responsable de la contaminación radiactiva. Aunque una sentencia de la Audiencia Nacional declaró la caducidad de la concesión por no respetar los márgenes de la legalidad, Fertiberia ha solicitado de nuevo la Autorización Ambiental Integrada para proseguir con sus vertidos.

Mientras tanto, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía se lava las manos. La competencia de otorgar dichas concesiones es del Ministerio de Medio Ambiente y de la Dirección General de costas.

Pero esta sentencia no es la única. Desde antes del año 1999 los procedimientos sancionadores han salpicado a la empresa, eso sí, sin demasiadas consecuencias para ella. A pesar de todo,a Fertiberia sí se le ha vuelto a conceder la autorización para continuar utilizando la marisma como su ''vertedero personal''.

Residuos, radiactividad y cáncer

Junto a los fosfoyesos, todavía hay enterradas alrededor de 7.000 toneladas de residuos contaminados por cesio 137, una sustancia procedente del accidente que tuvo lugar en la fábrica de Acerinox (Bahía de Algeciras) en 1998. Tanto los fosfoyesos como los residuos que contienen cesio 137, implican la presencia de sustancias cancerígenas como el polonio 210, el radón 222 o el radio 226. Para contrarrestar el impacto radiológico se propuso la retirada del material radiactivo y su posterior traslado al cementerio nuclear de El Cabril (Córdoba), idea desechada por el Consejo de Seguridad Nuclear por las dificultades técnicas que conlleva.

Los expertos hablan de 1.200 hectáreas de superficie contaminada, una extensión mayor que la propia ciudad de Huelva que afecta a 150.000 personas, todas ellas expuestas a altos niveles de radiactividad teniendo en cuenta que las instalaciones industriales se encuentran a escasos 500 metros de las casas de la ciudad y a un kilómetro de las localidades de Palos y Moguer. Sólo con permanecer nueve minutos al día durante un año en la zona de las marismas, desde Palos de la Frontera a Huelva, el riesgo de padecer enfermedades como el cáncer se dispara. La radiación gamma es entre 3 y 38 veces superior a los niveles normales, lo que explica que Huelva registre la mayor tasa de mortalidad por cáncer de toda España.



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